
Cancho Roano
H-4, H-5, H-6 y trinchera de violación que unía H-5 con H-2
Este alabastrón, si se compara con otros conocidos, podría fecharse en el siglo VII a.C. No obstante, los objetos que aparecieron junto a él son bastante más modernos, fechándose en el siglo V a.C.Este alabastrón es un indicio más de la pervivencia de algunos objetos que probablemente formaban parte de los ajuares de los edificios más antiguos y que llegaron a conservarse en el edificio más reciente.
El alabastrón apareció en numerosos fragmentos dispersos y a diferentes alturas por las estancias H-4, H-5 y H-6, así como en la trinchera de violación que unía H-5 con H-2. Todos los fragmentos recuperados han permitido la reconstrucción del vaso prácticamente en su integridad.
Se trata de una pieza fusiforme muy prolongada de cuello corto y borde saliente. Parece que exhibe restos de una impronta de un asa.
Este tipo de recipientes estarían destinados a conservar aceites perfumados o perfumes.
Maluquer de Motes, J. (1983): El santuario protohistórico de Zalamea de la Serena. Badajoz. Programa de Investigaciones Protohistóricas, V. CSIC. Barcelona: 112-113.
Maluquer de Motes, J.; Celestino, S.; Gracia, F.; Munilla, G. (1986): El santuario protohistórico de Zalamea de la Serena. Badajoz. Programa de Investigaciones Protohistóricas, XVI. CSIC. Barcelona: 31-33; fig. 7.
Celestino Pérez, S. (2022): Cancho Roano. Un Santuario tartésico en el valle del Guadiana. Almuzara. Mérida: 302-303.